Pecado


Pecado

Pecado

Para otros usos de este término, véase Pecado (desambiguación).
The Fall of the Damned por: Carol Gerten-Jackson.

Pecado (latín peccātum) es la trasgresión voluntaria de un precepto tenido por bueno.

Contenido

Origen conceptual del pecado

Para los griegos pecado se decía hamartia: ‘fallo de la meta, no dar en el blanco’. Aludía al concepto de vivir al margen de lo esencial debido a una actitud errónea no consciente. Antes que los griegos y con anterioridad al arameo el término pecado tenía el significado de ‘olvido’. Olvido de algo que estaba presente, "olvido" como dejar a un lado. No tener presente a algo o alguien que en ese momento, por diversas razones, se lo dejaba a un costado.

El concepto religioso aún vigente de pecado como ‘delito moral’ alude a la trasgresión voluntaria de normas o preceptos religiosos. Dado que existen innumerables normas de este tipo, existen innúmeros pecados, a los cuales se les asigna mayor, menor o ningún castigo según las distintas creencias.

En los estados confesionales, que tienen una "religión oficial", puede estar penado con la privación de libertad, e incluso de la vida -, y en entornos culturalmente pobres, aun en sociedades modernas, se suelen achacar los problemas o accidentes físicos a la comisión de pecados.

Pecado según el cristianismo

La tradición judeocristiana, cuya fuente fundamental es la Biblia, se ha entendido el pecado, en términos generales, como el alejamiento del hombre de la voluntad de Dios. De acuerdo al Tanaj o Antiguo Testamento, esta voluntad está representada por la Ley, preceptos y estatutos dados por Dios al pueblo de Israel, y registrados en los libros sagrados.

De acuerdo con el Nuevo Testamento, la naturaleza pecaminosa del hombre no se puede superar con el esfuerzo de seguir la Ley de Dios, por lo tanto, sólo mediante la fe en Jesucristo, y un renacer espiritual, puede vencerse esta naturaleza, y por ende, dejar de pecar.

Las distintas corrientes del cristianismo han elaborado de distinta forma la doctrina que sustenta esta concepción del hombre en lucha permanente contra el pecado, como naturaleza propia, y la victoria sobre él.

Definición de pecado y su subdivisión

La Biblia[1] define y se refiere a las diferentes clase de pecados:

El pecado en general, consiste en una transgresión libre y deliberada de la Ley de Dios. Por leve que sea, es pecado cualquier desviación de los mandatos divinos. La naturaleza esencial del pecado es la rebelión contra Dios, y es pecaminoso cualquier acto en el cual la voluntad humana se opone la voluntad divina conocida por la conciencia. El pecado, con excepción del pecado original, se llama pecado actual y se divide en pecado venial y pecado mortal de acuerdo a la gravedad de la transgresión y con el grado de voluntad y deliberación.

Los pecados en contra de la sociedad, que claman venganza al cielo, son: el asesinato, la sodomía, oprimir viudas y huérfanos, y el defraudar de su jornal al trabajador. Los pecados capitales, son la soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza.

Pecado según la Iglesia Católica

La Caída del Hombre (1592) por Cornelis van Haarlem;
El Pecado original, la expulsión de Adán y Eva para el judaísmo y el cristianismo

El significado que primitivamente la Iglesia católica tomó para sí es el de pecado como un "olvido" o "dejar de lado". No es posible incorporar este concepto de pecado, con lo que más tarde se tomó como igual a una ofensa a Dios. Haciendo referencia a este concepto de olvido, es más probable que el pecado que se comete sea el de la soberbia (principio de todo pecado), donde la persona en cuestión se olvida de Dios en sus acciones. Lo deja a un costado y actúa de manera individual, por sí mismo, sin tener en cuenta que Dios todo lo rige, y que el hombre es un propio instrumento de su Divina Voluntad, quedando por supuesto, a su propio libre albedrío, el seguir su Voz, o no. El concepto de ofensa a Dios, es difícil de incorporar, por razones de practicidad intelectual. Es difícil ofender a alguien que uno no conoce, a un desconocido. El que quisiese ofender a Dios, es porque carece de su conocimiento, por lo tanto, sería muy soberbio (de igual forma) de su parte, el intentar ofenderlo.

De acuerdo a lo señalado en el Catecismo católico, el pecado es "una falta contra la razón, la verdad, la conciencia recta; es faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos bienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana. Ha sido definido como ‘una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna’ (S. Agustín, Faust. 22, 27; S. Tomás de A., s. th., 1-2, 71, 6) )" [2]

El pecado se considera "una ofensa a Dios: ‘Contra ti, contra ti sólo he pecado, lo malo a tus ojos cometí’ (Salmos 51:6). El pecado se levanta contra el amor que Dios nos tiene y aparta de El nuestros corazones. Como el primer pecado, es una desobediencia, una rebelión contra Dios por el deseo de hacerse ‘como dioses’, pretendiendo conocer y determinar el bien y el mal (Gen 3:5). El pecado es así ‘amor de sí hasta el desprecio de Dios’ (S. Agustín, civ, 1, 14, 28). Por esta exaltación orgullosa de sí, el pecado es diametralmente opuesto a la obediencia de Jesús que realiza la salvación (cf Flp 2, 6-9)" [3]

No obstante ello, se asume que en la Pasión, la misericordia de Cristo vence al pecado. "En ella, es donde éste manifiesta mejor su violencia y su multiplicidad: incredulidad, rechazo y burlas por parte de los jefes y del pueblo, debilidad de Pilato y crueldad de los soldados, traición de Judas tan dura a Jesús, negaciones de Pedro y abandono de los discípulos. Sin embargo, en la hora misma de las tinieblas y del príncipe de este mundo (Juan 14:30), el sacrificio de Cristo se convierte secretamente en la fuente de la que brotará inagotable el perdón de nuestros pecados". [4]

El pecado imperdonable

El pecado imperdonable es aquel que, según la Biblia, se comete en contra del Espíritu Santo.

Por eso, os digo, todo pecado y toda blasfemia será perdonada a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu Santo, no será perdonada. Y si alguno habla contra el Hijo del Hombre, esto le será perdonado; pero al que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado ni en este siglo ni en el venidero.
En verdad, os digo, todos los pecados serán perdonados a los hombres, y cuantas blasfemias dijeren; pero quien blasfemare contra el Espíritu Santo, no tendrá jamás perdón y es reo de eterno pecado.
A cualquiera que hable mal contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, pero a quien blasfemare contra el Santo Espíritu, no le será perdonado.

Pecado social

Si bien todo pecado es personal, porque es un acto de libertad de un hombre en particular, y no propiamente de un grupo o comunidad, es al mismo tiempo social: "en virtud de una solidaridad humana tan misteriosa e imperceptible como real y concreta, el pecado de cada uno repercute en cierta manera en los demás." [5] Por ello mismo la Iglesia, cuando habla de situaciones de pecado o denuncia como pecados sociales determinadas situaciones o comportamientos colectivos de grupos sociales más o menos amplios, o hasta de enteras naciones y bloques de naciones, sabe y proclama que estos casos de pecado social son el fruto, la acumulación y la concentración de muchos pecados personales. Las verdaderas responsabilidades son de las personas» [6] .

Algunos pecados, en particular, constituyen por su objeto mismo una agresión directa al prójimo. Estos pecados se califican como pecados sociales. "Así se considera como social todo pecado cometido contra la justicia en las relaciones entre persona y persona, entre la persona y la comunidad, y entre la comunidad y la persona. Es social todo pecado contra los derechos de la persona humana, comenzando por el derecho a la vida, o contra la integridad física de alguien; todo pecado contra la libertad de los demás, especialmente contra la libertad de creer en Dios y adorarlo; todo pecado contra la dignidad y el honor del prójimo. Es social todo pecado contra el bien común y contra sus exigencias, en toda la amplia esfera de los derechos y deberes de los ciudadanos. En fin, es social el pecado que se refiere a las relaciones entre las distintas comunidades humanas." [7]

El 10 de marzo de 2008, el regente del Tribunal de la Penitenciaría Apostólica del Vaticano, Cardenal Gianfranco Girotti, presentó la siguiente lista, que ha sido divulgada ampliamente por los medios de comunicación, con la denominación de pecados sociales o nuevos pecados capitales:[8]

No realizarás manipulaciones genéticas. No llevarás a cabo experimentos sobre seres humanos, incluidos embriones. No contaminarás el medio ambiente. No provocarás injusticia social. No causarás pobreza. No te enriquecerás hasta límites obscenos a expensas del bien común. Y no consumirás drogas.

Estos son los nuevos pecados capitales, según publicaba este fin de semana el 'Osservatore Romano', periódico oficial de la Santa Sede. La lujuria, la gula, la avaricia, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia, los tradicionales siete pecados capitales enumerados por el Papa Gregorio I hace 1.500 años y recogidos después por Dante Alighieri en 'La Divina Comedia', se habían quedado obsoletos para el mundo globalizado de hoy.

Así que el Vaticano ha decidido modernizar la lista exhibiendo una atención especial hacia los llamados pecados sociales, aquellos cuya comisión va en contra de la Justicia en las relaciones entre persona y persona, entre la persona y la comunidad, y entre la comunidad y la persona.

El resultado son siete nuevos pecados capitales, que condenan como ofensas a Dios acciones tales como no reciclar la basura, enriquecerse a costa de los demás o algunas investigaciones científicas con implicaciones bioéticas.

Referencias

  1. Diccionario Católico
  2. Catecismo de la Iglesia Católica, 1849.
  3. op. cit 1850.
  4. op. cit 1851
  5. Juan Pablo II, Ex ap. Reconciliatio et Paeinitentia.
  6. Juan Pablo II, Exhortación apostólica postsinodal Reconciliatio et paenitentia, (n. 16)
  7. Compendio de Doctrina Social de la Iglesia nº118
  8. "Quien no recicle basura irá al infierno" "Los nuevos pecados tienen una fuerte repercusión social", dice el obispo Girotti, en El Mundo, 11, de marzo de 2008; El País, LAURA LUCCHINI - Milán -, misma fecha. En algunas publicaciones hablan de otros números: El Vaticano presenta los nueve «pecados sociales» del hombre moderno, ABC, misma fecha.

Véase también

Enlaces externos

Wikiquote

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Wikimedia foundation. 2010.

Sinónimos:

Antónimos:

Mira otros diccionarios:

  • pecado — (Del lat. peccātum). 1. m. Transgresión voluntaria de preceptos religiosos. 2. Cosa que se aparta de lo recto y justo, o que falta a lo que es debido. 3. Exceso o defecto en cualquier línea. 4. Juego de naipes y de envite en que la suerte… …   Diccionario de la lengua española

  • pecado — sustantivo masculino 1. Área: religión Acción, idea o palabra contrarias a la ley o voluntad de Dios y condenadas por los preceptos de la religión: tener pecados. Matar, robar, mentir, son peca dos. Confesó sus pecados y volvió a estar en gracia… …   Diccionario Salamanca de la Lengua Española

  • pecado — pecado, estar de pecado expr. estar, ser muy atractivo; muy bueno. ❙ «...tú andabas intentando hacértelo con el rubio de uno ochenta de detrás de la barra, que estaba de pecado...» A. Gómez Rufo, Cómo ligar con ese chico que pasa de ti o se hace… …   Diccionario del Argot "El Sohez"

  • pecado — s. m. 1. Transgressão de preceito religioso. 2. Vício. 3. Culpa, falta. 4.  [Informal] Demônio. 5.  [Religião] pecado atual: o que é feito pelo indivíduo (em oposição a original). 6.  [Religião] pecado de carne: pecado sensual. 7.  [Religião]… …   Dicionário da Língua Portuguesa

  • Pecado — (Del lat. pacatum.) ► sustantivo masculino 1 RELIGIÓN Transgresión de las leyes y los preceptos religiosos: ■ blasfemar es un pecado. 2 Cualquier acto que se aparta de lo recto y justo. SINÓNIMO falta 3 Acto o cosa lamentable, en especial si… …   Enciclopedia Universal

  • pecado — (l. peccatu) 1) m. transgresión voluntaria de la ley de Dios o de algún precepto de la Iglesia pecado original el de Adán y Eva, cuya consecuencia se transmite a todos nosotros; pecado personal el que comete una persona determinada; pecado actual …   Diccionario de motivos de la Lengua Española

  • pecado — (l. peccatu) 1) m. transgresión voluntaria de la ley de Dios o de algún precepto de la Iglesia pecado original el de Adán y Eva, cuya consecuencia se transmite a todos nosotros; pecado personal el que comete una persona determinada; pecado actual …   Diccionario de motivos de la Lengua Española

  • pecado — (l. peccatu) 1) m. transgresión voluntaria de la ley de Dios o de algún precepto de la Iglesia pecado original el de Adán y Eva, cuya consecuencia se transmite a todos nosotros; pecado personal el que comete una persona determinada; pecado actual …   Diccionario de motivos de la Lengua Española

  • pecado — s m 1 (Relig) Acción o pensamiento que va en contra de las leyes de Dios o de los preceptos de una religión: cometer un pecado, confesar un pecado, perdonar los pecados 2 Pecado mortal Entre los católicos, el que es de tal naturaleza y gravedad… …   Español en México

  • pecado — {{#}}{{LM P29519}}{{〓}} {{SynP30229}} {{[}}pecado{{]}} ‹pe·ca·do› {{《}}▍ s.m.{{》}} {{<}}1{{>}} {{♂}}En religión,{{♀}} hecho, dicho, pensamiento u omisión que van en contra de la ley de Dios y de sus preceptos o mandamientos. {{<}}2{{>}} {{♂}}En… …   Diccionario de uso del español actual con sinónimos y antónimos


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