Evidencia (filosofía)


Evidencia (filosofía)

Evidencia (filosofía)

Una evidencia (del latín, video, ver) es un conocimiento que se nos aparece intuitivamente de tal manera que podemos afirmar la validez de su contenido, como verdadero, con certeza, sin sombra de duda.

Todos tenemos una idea de lo que es la evidencia con tal de que no tengamos que explicar qué es y en qué consiste.

Por ello se parte de la definición del concepto tal como se entiende normalmente, a partir del cual se inicia la crítica de su contenido y la evolución de su concepto a lo largo de la historia del pensamiento.

Contenido

El problema de la evidencia

El concepto natural parte de la idea de que nuestro conocimiento es intuitivo y nuestras afirmaciones están fundamentadas únicamente en el conocimiento. Pero:

  • Afirmamos u opinamos la mayoría de las veces sin tener en cuenta cuáles son los fundamentos cognitivos sobre los cuales sustentamos dicha certeza u opinión y su afirmación; y mucho menos las conexiones que tales conocimientos tienen con la intuición correspondiente. No siempre estamos seguros de cuándo tenemos evidencia.
  • No siempre afirmamos en función de un conocimiento evidente, sino que consideramos y construimos evidencias basados en ideologías, en la moralidad, en los deseos de la voluntad, en los sentimientos… incluso en ocasiones “porque sí”, porque "lo creo yo".

La evidencia en la filosofía tradicional

Se consideran dos situaciones diferentes:

La filosofía tradicional escolástica consideraba que tal percepción era consecuencia de una 'intención primera o “simple aprehensión” en la que no hay posibilidad de error; hoy día llamaríamos “creencia” o “juicio”[2]

El gato que está ahí en tanto que lo percibo como una unidad de significación, es decir, como una «cosa», un «hecho» o «suceso», en definitiva un «objeto» en la conciencia.[3]

La intuición sensible es común a todos los seres vivos en su adaptación al entorno, y es el primer grado de conocimiento referido a la sensibilidad. Cuando se percibe como una unidad de objeto acompañado de memoria, como en los animales superiores, constituye un segundo grado de conocimiento, la experiencia, como señala Aristóteles.[4]

Sobre el hecho de estar viendo eso que identifico como "gato", afirmo: Eso que está ahí es un gato.


En el primer caso la evidencia se aplica al conocimiento de un objeto. Los escolásticos la llamaron evidencia ontológica.

El segundo se refiere a un enunciado: evidencia epistemológica.

Asimismo los escolásticos distinguían:

Evidencia de verdad que se aplica al objeto y manifiesta la verdad del conocimiento.

Evidencia de credibilidad que manifiesta la certeza de la afirmación: La posesión de la verdad por el sujeto que conoce.

La posesión de la verdad (como creencia subjetiva) admite grados y da lugar a:
  • La certeza: posesión perfecta de la verdad, que se manifiesta en la afirmación.
  • La opinión: grado imperfecto de posesión; se afirma, pero se admite la posibilidad de error, es decir, de que la contradictoria también pudiera ser verdadera.
  • La duda: cuando la imperfección del conocimiento es tal que solo es posible enunciar la igualdad de posibilidad de posibles afirmaciones como enunciados contradictorios, y por lo tanto no se produce afirmación alguna.

Consideraron también la evidencia con respecto al objeto de que se trate:

Evidencia formal: Se trata de la evidencia de una proposición cuyo contenido de verdad es lógico-formal: Si todos los elefantes tienen alas y todos los seres alados vuelan, entonces los elefantes vuelan.[6]

Evidencia material: Ahora está lloviendo y el suelo está mojado.

Evidencia moral: La evidencia y su expresión tienen un contenido de "valor moral": No se debe robar. Matar es pecado.


Parecería que sobre la evidencia no debería existir ninguna duda ni problema. Debería ocurrir que cuando afirmamos con plenitud, sin sombra de duda, es porque tenemos evidencia de la verdad de su contenido. Y cuando opinamos es porque la afirmación no se basa en una evidencia plena sino parcial.

De hecho la conciencia vulgar, no crítica, considera el conocimiento, sin más, algo objetivo y, con las circunstancias adecuadas, intuitivamente verdadero. Cuando las circunstancias no son las adecuadas, la evidencia no es perfecta y sólo permite una afirmación débil: la opinión.

Tal era el supuesto sobre el que filosofaron los antiguos para quienes el tema de la evidencia no supuso un problema de especial relevancia.

La evidencia en la Edad Moderna

Pero dicha situación cambió de forma radical en la Edad Moderna, a partir del planteamiento cartesiano y la exigencia de certeza en la afirmación del conocimiento científico y filosófico.[7]

Artículo principal: Descartes
Artículo principal: Racionalismo
Artículo principal: Empirismo

Tanto los racionalistas como los empiristas reconocieron la evidencia formal y su consistencia en sentido epistemológico en la deducción a partir de unos principios considerados evidentes, considerando que las deducciones son evidencias sucesivas de tipo formal según las leyes lógico-matemáticas, como relación de ideas. Hoy dicho procedimiento se concibe bajo el concepto de análisis.

Pero:

  • Para los racionalistas, el conocimiento de los objetos en su realidad más allá de la conciencia está garantizada a partir de la confianza en la Bondad de Dios, como principio o idea innata del entendimiento, pues Dios no podría hacer que viviéramos permanentemente engañados.[8]
  • Para los empiristas, al no aceptar las ideas innatas, no existe la posibilidad de evidencia más allá de la formalidad de la “relación de ideas”; pues la única fuente de conocimiento no formal, es decir con contenido material, de hecho, se da en la experiencia. La existencia de objetos más allá de la conciencia, si bien no se negaba, tampoco podía ser afirmada con certeza.

Kant intenta realizar una síntesis que hiciera posible el conocimiento científico universal y necesario pero cuyas verdades no fueran meramente formales y analíticas sino que pudieran ser materiales. Para ello intenta justificar la posibilidad y existencia de unos juicios sintéticos a priori, que serían los juicios propios de la ciencia: Universales y necesarios, por ser apriori, pero sintéticos porque amplían el conocimiento en su contenido material al extender los posibles predicados con independencia de la noción del sujeto.

Artículo principal: Kant

El conocimiento expresado en enunciados (o juicios), como pensaba Kant:

VERDAD CONDICIÓN ORIGEN JUICIO EJEMPLO
Verdad de hecho Contingente y particular A posteriori; depende de la experiencia Sintético: amplía el conocimiento. El predicado no está contenido en la noción del sujeto Tengo un libro entre las manos
Verdad de Razón Necesaria y Universal A priori; no depende de la experiencia Analítico: El predicado se encuentra en la noción del sujeto Todos los mamíferos son animales
Verdad científica Universal y necesaria A priori; no depende de la experiencia, pero únicamente se aplica a la experiencia Sintético a priori: amplía el conocimiento. Solo aplicable a los fenómenos Los cuerpos se atraen en razón directa de sus masas y en razón inversa al cuadrado de sus distancias

Pero la cuestión de tales juicios resulta menos relevante que el problema que plantea acerca de los límites del conocimiento. Los juicios sintéticos apriori, es decir la ciencia, únicamente son posibles en su referencia a lo fenoménico, es decir, al campo de la experiencia posible. La realidad como noúmeno sólo puede ser pensada, no conocida.

La evidencia es un producto de la conciencia respecto a su percepción o idea o concepto[9] y desconectada de lo real:[10]

  • Si no podemos trascender a la propia conciencia, ¿qué relación existe entre lo real y nuestra percepción? ¿Es una relación causal?
  • Si la causa es una relación de ideas, como dice Hume, o un concepto apriori del entendimiento como dice Kant, no podemos conocer lo real. ¿Qué es entonces lo real para poder ser comprendido como causa?[11]

El siglo XIX y comienzos del XX

Los idealismos, de tradición kantiana desarrollaron los ideales de la razón no en función del orden del conocimiento fundado en la evidencia ontológica sino en la construcción o realización de la Verdad como Ideal de la Razón (pensamiento) que se realiza (se hace real) en la praxis, en la acción.[12] La Razón, con mayúscula, a través de la Humanidad genera la Verdad como realidad a partir de su pensamiento dialéctico.[13]

Los positivismos, de tradición empirista, al grito de “vuelta a las cosas” estimaron que el experimento y la inducción eran suficientes para la justificación del conocimiento científico. Los éxitos constantes del progreso en el conocimiento científico y el dominio de la naturaleza parecieron suficientes para dar por supuesto que lo real era todo aquello que se puede contar, medir o pesar.[14] La evidencia es material y formalizable según la lógica y las matemáticas por más que la relación entre lo material de la experiencia y lo formal lógico-matemático no pueda ser mostrada. El componente formal, lógico-matemático, hace posible, realiza y construye la ciencia como necesaria y universal.[15]

Un nuevo modo de entender la conciencia y la ciencia

Tres hechos importantes cambian la idea de conciencia y la comprensión de su soporte ontológico:

El hecho de la Evolución, biológica primero, cósmica después

El tradicional dualismo cuerpo-alma, y la idea de espíritu que han hecho del hombre un ser separado del resto de los seres naturales deja paso a considerar al hombre como un ser más de la naturaleza, sometido a las mismas leyes naturales.[16]

La fenomenología

Franz Brentano y Husserl y más tarde Heidegger aportan algo fundamental: Que la conciencia no es mera conciencia de "yo",[17] sino una conciencia de “estar-en-el-mundo” abierta intencionalmente a la realidad.

Husserl pretendió encontrar una evidencia intuitiva, (intuición de esencia) a través de lo fenomenológico; lo que viene a ser una especie de intuición trascendental, en sentido kantiano, que restaura, de alguna forma, la intuición clásica de la objetividad del conocimiento.

Cassirer, por su parte, desde la superación del Kantismo, reinterpreta la necesidad de la dimensión trascendental de los conceptos mediante el nuevo concepto de función. Estudia asimismo la dimensión humana como "animal simbólico" y de lenguajes que se formalizan en tres sistemas simbólicos, cada uno según una función: El sistema de los mitos, como función expresiva; el sistema del lenguaje común que responde a una función intuitiva; y el sistema de las ciencias que responde a una función representativa y significativa. El conocimiento del mundo se interpreta así así en una dimensión cultural y social.

Heidegger considera que la perspectiva desde la que la ciencia considera las cosas no es suficiente y limita u oculta el conocimiento de la entidad,[18] como realidad, quedándose sólo en su aspecto de mero objeto:

“…el hombre se ha elevado a la “yo”-idad del ego cogito. En esta posición todas las entidades devienen objetos. Las entidades, como objetivas, se absorben en la inmanencia de la subjetividad. El horizonte ya no ilumina desde fuera de sí mismo. (Holzwege, nota 63, p. 241)[19]

La ciencia trata de objetividades pero la filosofía va más allá en su acción clarificadora que abre la conciencia al horizonte del sentido y a la comprensión intuitiva de la plenitud de significado. La física no puede llegar a la pregunta por la cosa.

¿Es la ciencia el patrón de medida para el saber, o hay un saber en el cual se determina el fundamento y el límite de la ciencia y con ello su propia eficacia? Die Frage nach dem Ding, Tubinga, Max Niemeyer (3ª edición), p.8

Como dice en Ser y tiempo

… las plantas del botánico no son las flores del lindero, el “origen” que geográficamente se fija para un río no es el “manantial cristalino”[20]

Lo que nos lleva a una distinción entre comprensión intuitiva y comprensión teórica, mostrando que cuando queremos comprender la realidad plena de significado partimos necesariamente de lo que es por sí mismo natural y anterior al propio significado.

Curiosamente Heidegger coincide en este planteamiento con filósofos analíticos, herederos del positivismo, que parten de supuestos completamente diferentes como Austin o Davidson y Rorty y entra de lleno en la consideración actual del problema de la evidencia y su relación con el lenguaje.

En este contexto es inevitable citar a Jacob von Uexküll y sobre todo a Ortega y Gasset quien desarrolla de manera especial el concepto de razón vital y de circunstancia así como la doctrina del punto de vista; a él pertenece la frase:

Las ideas se tienen; en las creencias se está
Ortega y Gasset, J. Ideas y creencias
La crisis de la ciencia meramente positivista

Una serie de hechos científicos pone en cuestión la ciencia positivista en la primera mitad del siglo XX:

El estructuralismo y la antropología

Al margen de la “guerra al sujeto” que declara Claude Lévi-Strauss, “ese tipo insorportable de niño caprichoso que ha ocupado tanto tiempo la escena filosófica”, el estructuralismo viene a establecer la lógica de las formas culturales en sus determinaciones de evolución natural dentro de cada sociedad.

Se muestran allí el sentido de los mitos en los que se encuentran las estructuras y las formas de vida culturales, donde en un entorno de realidad concreta se forjan las formas sensibles e intelectuales mediantes las cuales se construyen el mundo y las formas de vida y la estructura del lenguaje (como ya había considerado Ferdinand de Saussure en la lingüística), y que constituye el fundamento de la Antropología actual.

Hacia nuevos planteamientos

Hoy el problema se concibe de forma diferente. Se trata más bien de la reconstrucción lógica de conceptos empíricos a partir de una base única y homogénea, constituida por experiencias sensibles o "fenómenos".[23] Según este programa no se trata de desarrollar cuestiones ontológicas, epistemológicas o ni siquiera psicológicas.

Se trata de construir desde el propio sistema, sin hipótesis previas, ni externas al sistema, (es decir, ni objetivismo ni subjetivismo) los elementos primitivos del mismo que ciertamente son "apariencias-a-un-sujeto" (Moulines) pero entendidas no como algo opuesto a un objeto o "cosa en sí" puesto que tanto objeto como sujeto son ya compuestos lógicos del sistema.

Como dice Moulines, y es fundamental para comprender lo que se quiere significar:

"una clase de cosas-que-aparecen, no es una cosa-que-aparece, sino una clase", es decir un elemento lógico del sistema.

Cuando percibo una cosa y la "entiendo" o "comprendo" como "gato", "eso" que se me aparece, (que intuyo en la experiencia como "esto") ahora es "esto es un gato". Pero "gato" es un signo (o símbolo) lingüístico que significa una clase, un concepto general lógico no lo que se me aparece.

La relación entre ambas cosas, realidad → símbolo, entendida como evidencia de verdad que me permite afirmar "esto es un gato", es un proceso semiótico más complejo que la mera "representación" de la realidad como objeto en la conciencia del sujeto, como pensaron los empiristas y los racionalistas.

Lo que nos muestra lo difícil que es, en nuestro nivel de percepción que interpreta nuestras percepciones mediante el lenguaje, la consideración de la realidad antes de cualquier interpretación significativa de nuestro lenguaje. En realidad las evidencias normales suelen ser evidencias formalizadas[24] en un contexto físico, biológico, psicológico (individual) y cultural determinado.[25]

Difícil y raramente, una vez superadas las etapas de "aprendizaje individual y social" al que nos vemos sometidos en el desarrollo de nuestra personalidad infantil, tenemos experiencias directas de una evidencia primaria, salvo momentos verdaderamente creadores, o las que producen y tienen capacidad de transmitir los científicos, los artistas, los poetas o los líderes sociales .[26]

Gracias a estos incorporamos al acervo cultural nuevas evidencias que, asimiladas por aprendizaje social configuran y amplían nuestro entorno de forma acumulativa y con enorme ahorro de "aprendizaje individual". Tal es la importancia que tiene la educación en las sociedades avanzadas.

Una experiencia interesante : La tierra gira sobre un eje y da vueltas alrededor del sol: es evidente
La aceptación, científica primero y cultural después, de ese hecho como evidencia, no ha sido un proceso fácil y ha costado históricamente mucho para llegar a ser una evidencia oficial y social.[27]
Pero hoy día es una verdad evidente e indudable, socialmente transmitida a los niños sin problemas aparentes de comprensión.
Intentemos nosotros mismos explicarnos dicho movimiento en contra de lo que vemos y experimentamos continuamente:
  • Ver salir el sol por un lado y meterse por el opuesto. Lo observamos todos los días.
  • La caída vertical de un cuerpo sobre una superficie en movimiento.Ver imagen al margen
  • ¿A qué velocidad gira y se mueve la tierra alrededor del sol y cómo es posible que no notemos nada? Al ser una esfera tan grande los puntos de la superficie tendrán que tener una velocidad enorme para dar una vuelta cada día. Rotación: aprox. 1600 km/h; Traslación: aprox. 30 km/s . Sin embargo en la tierra los cuerpos caen, desde cualquier altura, siguiendo la vertical sobre una superficie a la que "vemos" plana.[28]
  • Las estrellas fijas; Si nos movemos con la tierra tendría que cambiar nuestra posición con respecto a esas estrellas y el ángulo de visión. Sin embargo la paralaje no cambia.[29]
De niños aprendemos en la escuela y afirmamos como si fuera evidente que la tierra gira sobre su eje Norte-Sur y se desplaza orbitalmente alrededor del sol, y lo consideramos una verdad evidente; pero también es cierto que muchos no pueden justificar el conocimiento que hay detrás de su afirmación y explicar estas contradicciones con lo que se ve por los sentidos. Sin embargo uno de los argumentos a los que mayor evidencia solemos conceder es: Lo ví con mis propios ojos.
Podemos afirmar que la gente, en general, cree como verdad evidente que la tierra da vueltas alrededor del sol como creencia social, más que como verdad fruto de un verdadero conocimiento y saber.
Lograr el verdadero saber[30] supone caer en la cuenta de que esa afirmación evidente de que la tierra se mueve, es contradictorio con lo que percibimos de hecho todos los días y enfrentarse a la dificultad de no poder explicarlo. Para poder buscar una explicación primero hay que tener la afirmación con evidencia de la propia ignorancia.
Una evidencia científica, una vez asimilada por la cultura, se puede convertir de manera natural en verdad evidente, como verdad de "integración cultural y social" más que como fruto de un verdadero conocimiento en la experiencia del individuo.

¿Quién se atrevería hoy a afirmar que la tierra está quieta y el sol gira a su alrededor? Aun sin saber responder adecuadamente a los problemas planteados aquí se seguiría afirmando lo que socialmente es una verdad evidente.

Rotating earth (large).gif
Caída de un cuerpo sobre una superficie en movimiento. El cuerpo P en posición vertical sobre el punto A, caerá en el punto A´´; mientras que el punto A se encontrará en A´

.


Un nuevo sentido de la evidencia: las creencias

  • Partimos de un hecho: nadie duda (de verdad), y por tanto cree, en la evidencia del conocimiento que me permite afirmar con certeza: esto que tengo ante mi vista es un avión; certeza basada en la creencia de que lo que estoy experienciando,[31] que la experiencia, tiene un fundamento en lo real, como lo independiente de mí.


Este es el modo más general de interpretar el conocimiento por la conciencia no crítica.

Se piensa que el lenguaje significa, sin más, lo realmente percibido porque tenemos un conocimiento intuitivo y directo de la realidad de las cosas.[32] El término lingüístico de este modo “se refiere a”, es decir, es capaz de denotar y significar.[33]


  • Consideramos un segundo hecho: de la misma manera, bajo la forma de experiencia, creemos y, por tanto, afirmamos con evidencia suficiente: “Este avión me llevará volando a Barcelona”. ¿Qué evidencia justifica la creencia que da certeza a mi afirmación?

Ahora la creencia es una expectativa de conocimiento (porque aún no se ha producido la experiencia) y sin embargo afirmo con certeza suficiente en la creencia evidente de que este avión al que me subo volará de Sevilla a Barcelona. De otro modo no subiría al avión.


Consideramos, pues, dos tipos de evidencias diferentes basadas en la experiencia y la memoria interpretadas en un contexto lógico de interpretación del conocimiento como pensamiento y lenguaje. Consideramos que tales evidencias encuentran su fundamento como creencias.


Interacción, intencionalidad, creencia: el significado en el proceso del conocimiento

Actualmente el proceso de conceptualización y valoración cognitiva y volitiva se explica y configura partiendo de la interacción física primero, biológica y sensible después y, finalmente, en el caso de animales superiores y el hombre como estimulación e impresión de realidad cognitiva y volitiva. La ciencia lo explica a partir de un proceso evolutivo de la propia Naturaleza entendida como un Todo.[34]


El proceso surge como función sistémica que requiere una respuesta adecuada en un campo de realidad (físico, biológico, vivencial (sensible) o cultural), según el caso concreto.[35] La conciencia aparece cuando el sistema es lo suficientemente complejo como para realizar la función de percibir e interpretar los hechos como sucesos,[36] y las cosas[37] como objetos según unos significados:[38]

  • Finalmente, en el hombre, como ser esencialmente social, cuando la vivencia, el conocimiento o la volición se formula o se expresa como pensamiento-lenguaje la función se interpreta como "creencias".
El lactante no mira para actuar, como propone Piaget, sino que actúa para ver; la acción es un proceso involucrado en la actividad del telerreceptor visual que, primero, será reactiva, para convertise, en una segunda etapa, en propositiva, en la que el acto de mirar ya encierra un objetivo. El lactante ahora, además de mirar, ve, y el complejo aferencial asciende hasta la corteza para dejar un engrama informativo visual de la realidad percibida...../... La conducta se hace inteligente a medida que el SNC emplea instrumentos de recepción más precisos y métodos de procesamiento más eficaces de las aferencias que recibe; es decir, cuando la elaboración de la información se convierte en un mensaje concreto a una interpretación general, pasando, de esta manera, de un registro de existencia del objeto a su esencia. Este incremento en la eficacia operativa del SNC consigue sus niveles máximos en la especie humana mediante una facultad, que no es directamente aludida por el autor: el habla, colectiva o culturalmente desarrollada. De modo que el ensayo y el error sirven no para crear inteligencia sino para conocer y adaptarnos mejor a la realidad objetal.
Lamote de Grignon. C. op. cit.pág. 116

SNC = Sistema Nervioso Central.


Las creencias, en su máximo exponente cognitivo y volitivo que incluyen lo social como cultura, se expresan como respuesta:

De este modo, evolutivo y progresivo, la intencionalidad, el conocimiento y la volición y, por tanto la cultura y la libertad, tienen un fundamento en la interpretación de la física, como ha sido común en la tradición filosófica desde los atomistas griegos.[42]


En diferentes contextos, campos de realidad, un suceso o un mismo objeto puede ser interpretado como una unidad, con y de formas diferentes y, por tanto, ofrecer unos datos de información para obtener un significado diferente. Cada significado va unido a un "sentido referencial de campo" en el que el suceso u objeto, en tanto que sentido o conocido se interpreta con coherencia como concepto.[43] El ejemplo del concepto de nieve en un europeo y los conceptos diferentes de nieves de los esquimales suele ponerse como ejemplo paradigmático.[44] Una tormenta en un contexto vivencial de temor puede ser comprendida y adoptar un significado en el sentido de una manifestación del poder de un Dios y conceptualizada como un "castigo" o un "anuncio"; mientras que en un contexto de seguridad observadora puede ser comprendida como una manifestación de la conjunción y relación de ciertas cosas percibidas, sentidas y relacionadas como realidad campal: nubes, viento, temperatura etc. de las que se sigue un suceso nuevo que se interpreta como una unidad de significado: "la tormenta", como un nuevo concepto que se incorpora al lenguaje cultural por medio de una palabra.[45]

Conocer y saber

Diferenciamos, de un modo técnico y formalizado[46] los conceptos de conocer y saber, por más que, en el lenguaje ordinario, se usen a veces como sinónimos, otras veces no,[47]

Conocer, y su producto el conocimiento, va ligado a una evidencia que consiste en la creencia basada en la experiencia y la memoria y es algo común en la evolución de los seres naturales concebidos como sistemas, a patir de los animales superiores.

Ejemplo de una evidencia basada en el conocimiento y la memoria
Me subo al avión porque lo he hecho otras veces y he visto volar muchas veces a los aviones y confío, creo que la experiencia se va a repetir, considerando que la “causa” de que siempre ocurra esto es que las cosas son así: los aviones vuelan, es un hecho evidente.
Ejemplo de una evidencia basada en el saber de la ciencia
Además sé que el motor al girar produce un chorro de gases que expulsados con fuerza contra el aire por el principio de la acción y reacción el aparato se va a desplazar por la pista; y que una vez alcanzada determinada velocidad la resistencia de las alas contra el aire va a hacer que el aparato por el mismo principio de acción y reacción se eleve a las alturas….
Ejemplo de una evidencia basada en un saber cultural
El avión como obra humana racional funciona y vuela porque la razón humana es imagen y semejanza de Dios que ha creado todo y le ha concedido al hombre el poder conocer las leyes naturales e inventar estos aparatos. Pero Dios mantiene en el ser todas las cosas. Si la Voluntad de Dios está en que el avión vuele a Barcelona así será y mi confianza reside en Dios.

Saber, por su parte requiere, además de lo anterior, una justificación; es decir un engarce en un sistema en el sentido de coherente.[48] Un sistema que constituye un mundo y hace de este hecho de experiencia algo coherente con un conjunto de otras razones y otros hechos independientes de mi experiencia, que, por un lado ofrecen un "saber qué" es lo percibido y, por otro lado, orientan y definen la conducta, como un "saber hacer" como respuesta adecuada.

Ese conjunto de hechos y razones puede ser el conocimiento científico, la ciencia, pero también la religión, las tradiciones sociales, las ideologías, que expresan el modo como el individuo se inserta en el mundo. Es lo que de forma global entendemos como "creencias" en cuyo seno conocemos el significado e interpretamos su sentido en referencia al mundo como un todo en el que estamos y vivimos.[49]

Las creencias expresan la coherencia, de pensamiento y acción, dentro de un ámbito cultural y social, siendo un elemento fundamental de las mismas el lenguaje que hace posible la expresión y comunicación que manifiesta la creencia y por tanto la evidencia justificada como coherencia en la que fundo mi afirmación y las acciones que la acompañan, pudiendo ser contrastada con otros en un acuerdo de lenguaje y cultura.

Dentro del campo del saber científico y cultural tenemos que admitir muy diversos grados, y por lo tanto muy diversos grados de evidencias y saberes; pues no es lo mismo el saber expresado en las razones básicas de la explicaciónes expresadas al margen sobre la creencia en que el avión volará a Barcelona, que esas mismas razones justificadas por un ingeniero aeronáutico, un físico, o un mecánico en su campo; o la que nos podría dar un teólogo que lo justificara coherentemente con su creencia en Dios.[50]

La evidencia de que "esto es un avión y que va a volar", bajo el punto de vista del ”conocimiento”, es decir de la experiencia (fenoménica), es en todos los casos similar; pero las evidencias epistemológicas bajo el punto de vista de "el saber" que fundamentan tal creencia y su afirmación lingüística, como conocimiento válido, en unos casos y en otros son muy diferentes.

Las diversas e infinitas razones y formas de formar discursos coherentes para afirmar que el "avión volará" dan contenido de evidencia y de verdad a la creencia en que el avión volará.

Es sobre las creencias sobre las que construimos nuestras evidencias cognitivas y nuestras acciones y voliciones. Y uno de nuestros comportamientos fundamentales es el cognitivo. Pero el hecho de que las creencias se fundamenten en la experiencia como relación con la realidad, en la que nosotros estamos y somos[51] pero subjetivamente interpretada a través de elementos culturales, empezando por el significado de la percepción interpretado por el lenguaje, produce evidencias y por tanto saberes individuales y sociales de muy diversa consideración.[52]

Las creencias como fuentes de evidencia

Frank Ramsey[53] propone una metáfora para indicar cómo podemos entender lo que son las creencias en su relación con lo real. Dice que vienen a ser como un mapa grabado en el sistema (en el ADN, o en determinados aprendizajes, añadimos nosotros) que nos guían o mejor nos orientan en el mundo para encontrar la satisfacción de nuestras necesidades.[54]

Tales mapas no nos dicen “lo que son las cosas”, sino que nos muestran las formas de la conducta adecuada hacia la satisfacción de nuestras necesidades en el campo del mundo percibido en la experiencia.

¿Dónde residen y cómo actúan tales mapas? la investigación biológica, la genética, la etología, la neurofisiología, incluso en los casos particulares la psicología lo tendrán que ir desvelando. La lingüística en general, la Semiótica y la gramática generativa de Chomsky nos muestran ya un camino similar respecto a la formación del signo, el lenguaje y las lenguas. Es un tema de indudable transversalidad.

Como dice Eco en referencia al hecho del reconocimiento de la naturaleza semiósica de nuestra relación con los entes, criticando a Heidegger:

Los entes que nos salen al encuentro no son sólo objetos "utilizables": son también el teclado de las pasiones que bien conocemos, porque son la manera en la que otros nos han enseñado a estar comprometidos con el mundo.
Eco. op. cit. p.38

y retomando el Objeto Dinámico de Peirce reprocha a la lingüística no haber tomado en consideración el hecho semiótico como “termino a quo”:[55]

el Objeto Dinámico es Algo-que-nos-da-patadas y nos dice “¡habla!” o “¡habla de mí!” o aún más “¡Tómame en consideración!”
Ibid.

Lo que en nuestro caso equivaldría a mostrarse llamando nuestra atención en un ámbito de realidad para que le “aprehendamos” antes siquiera de poder hablar de él comprendiéndolo. Es el momento de la conexión con lo real como sistema, tanto del objeto como del sujeto.[56]


Un asesinato en la calle
He visto un asesinato.JPG
Al ver esta escena por la calle podemos suponer la reacción de un testigo tal como se representa en la imagen.

Las respuestas en el contexto físico (visuales, sonoras, olorosas si las hay etc.) serán muy similares para todos los testigos del suceso. Datos iniciales iguales o muy semejantes para todos, y sin error.

Las respuestas en el contexto biológico-adaptativo (susto, aceleración del pulso, miedo, etc.), probablemente serán mas variadas en cada uno de los testigos, no tanto en su contenido cuanto en la integración en un sistema más complejo. (la respuesta de un pájaro, de un gato, de un niño o de un hombre) adquieren un significado diferente y comprende respuestas en un campo de realidad más complejo y diverso.

Las respuestas intencionales (huir, acercarse a ver, acercarse a ayudar o pedir auxilio...) probablemente son aún más diversas, según los esquemas de aprendizaje por experiencias anteriores y pautas culturales en los que cada uno se desenvuelva.

Las respuestas cognitivas, interpretativas y valorativas, (es un asesinato, es un homicidio, ha sido a traición, ha sido premeditado, ha sido un ataque, ha sido en defensa propia....etc) serán todavía más variadas.

La posibilidad de integración de la “percepción” como “realidad” variará mucho según las condiciones personales de cada testigo.

Nadie ha podido ver ni un asesinato, ni un homicidio, ni una defensa personal, ni un ataque, pues eso ni se ve, ni se oye ni se palpa. Tales afirmaciones son evidencias formales a partir de las creencias que surgen desde las reacciones físicas, biológicas, intencionales que nos hacen “ver y sentir de una manera o de otra los datos iniciales”.

Finalmente dichas creencias se interpretan desde ciertos presupuestos culturales (sobre todo lingüísticos) donde el contenido recibe la “forma de ser en realidad”; es entonces donde el conocer y valorar descansa. La realidad está dada, pero la forma de ser en realidad como evidencia está construida según una interpretación.

Si nosotros, que estamos en otra realidad campal completamente diferente, asomados a un balcón, presenciamos la misma escena, todo sería completamente diferente, desde el principio perceptivo, si el campo de realidad de nuestra percepción fuera el “rodaje de una película”.

Antes que una formalidad de signo y significado como percepción, se establecen una serie de relaciones materiales de contenido:[57]

  • Como reacción de componentes o sucesos elementales en el campo de lo físico. (luz-color; vibraciones-sonidos; emanación de gases-olor; choque y rozamiento-tacto; etc.)[58]
  • Como adaptación o tendencia o instinto en el plano biológico. (atención; miedo; emciones diversas..)
  • En los animales superiores y el hombre como intencionalidad, a partir de creencias primarias,[59] adquieren esos contenidos una unidad de significado, construyendo experiencias y generando creencias sucesivas. (curiosidad, huida, ayuda al semejante, pedir auxilio, consolar al herido..... etc.)
  • En el hombre, finalmente, expresando su cognición (como suceso o cosa y como valor) mediante el lenguaje y comunicación social una afirmación como juicio expresable.

Lo que, de manera esencial, plantea la relación de la creencia con la verdad del conocimiento.

La percepción de realidad como respuesta primaria no puede ser errónea, interacciones físicas como fuente de las percepciones; pero las respuestas a medida que intervienen sistemas más complejos de adaptación, intencionalidad e interpretación cognitiva según el sistema es cada vez más variada; siempre la “interpretación” pretenderá responder a “lo que es en realidad”, (como lo llama Zubiri), resultado de la interacción del sistema y el entorno pues el "ser en realidad" se constituye por ambos. (Téngase en cuenta que el considerado sujeto y el considerado objeto de la filosofía tradicional pertenecen ambos al sistema en el mismo entorno).[60]

Siendo la realidad una, las percepciones e interpretaciones sobre las que construimos nuestras evidencias sin embargo son muy diferentes. No porque "una" sea la verdadera y las demás "falsas", como suele considerar la conciencia no crítica o las explicaciones feroces.[61] Tampoco se trata de que todas sean "opinables" de la misma manera y consistencia y con el mismo valor de verdad, en sentido de que "algunas sean más acordes con la realidad que otras". Al contrario, representan evidencias con valores de verdad diferentes, según el contexto o "campo de realidad" (que llama Zubiri) en el que cada uno establece su "punto de vista"[62] según el cual se informa el conocimiento de lo que "es en realidad", como dice Zubiri.

Seguramente también lo que "percibimos" nosotros desde el balcón, tiene poco que ver con lo que está percibiendo el director de la película; porque su "punto de vista", su campo de realidad, es también diferente.

Las sucesivas experiencias y aprendizajes individuales y sociales generan nuevos esquemas de conducta e interpretación que configuran un determinado sistema de creencias, un mundo individual al mismo tiempo que social y cultural. Pautas y esquemas de conducta más complejos y aprendidos tanto mediante experiencia individual como culturalmente por imitación y adaptación a un entorno cultural, que en cierto sentido es una "experiencia acumulada".[63]

Quien sin formación alguna califica de cualquier manera la realidad de lo percibido en el ejemplo "He visto un asesinato", lo hará de manera muy diferente que una persona con formación jurídica quien tendrá en cuenta muchas más cosas antes de pronunciar su calificación de lo que ha “ocurrido en realidad”, pues la “coherencia” de su visión y calificación tendrá un fundamento de experiencia y cultura que hace posible un ámbito de realidad más amplio y diferente.

A veces los animales tienen fallos en sus "creencias" y cometen errores. No digamos nada los hombres, pues su mundo es también más complejo. Pero de forma general aunque puedan llevar indudablemente a errores objetivos, sin embargo, pueden significar aciertos subjetivos indudables respecto a la adaptación del individuo o del grupo.

El creyente invoca a Santa Lucía para que le cure la vista. Si tiene éxito, refuerza su creencia y agradecimiento. Pero si no sana, la propia creencia, como sistema de creencias en su conjunto, y los grupos e instituciones sociales que la sustentan, le ayudan a afrontar el hecho de la pérdida de la vista mediante un discurso que no solo justifica la creencia sino que le puede aportar un sentido nuevo a esta situación en su vida y su mundo. Lo cual no es poco alivio en una pérdida tan importante


Los grupos sociales encuentran su identidad y formas de comportamiento en creencias, bien sean religiosas, ideológicas, de poder social, de ocio, etc. Tales creencias formulan un conjunto de "evidencias indiscutibles" las "esencias" que justifican y fundamentan su acción social como "verdades fundamentales" que generan nuevas y continuas evidencias.[64]

La ciencia genera tales creencias como "paradigmas" sobre los cuales se sustenta la investigación.[65]

La tradición cumple un papel fundamental en la cimentación de lo social.[66]

Lo que nos lleva a la necesidad de una hermenéutica de los discursos y a la fundamentación del discurso que pueda ser considerado más próximo al conocimiento de lo real: el discurso científico.En cualquier caso la propia ciencia, la filosofía, la literatura o el arte en general y la propia dinámica cultural y social, desbordarán siempre el discurso científico abriendo horizontes de nuevos metadiscursos respecto a la propia ciencia, a los contenidos culturales y sociales, a la vida cotidiana, el ejercicio del poder o la acción moral y política.[67]

Evidencia y verdad

Hoy el discurso de investigación científica ya no se dirige, como ha sido durante tanto tiempo, al descubrimiento de "la verdad".

Lo importante y difícil es el descubrimiento de evidencias nuevas con discursos teóricos razonados y adecuados capaces de sustentar unas experiencias compartidas o compartibles donde dichas evidencias adquieren objetividad científica en su caso, o social (liderazgos políticos y sociales). Rorty considera fundamental en la conformación de experiencias compartidas, sobre todo lo referente a la moral, el papel que juega la Literatura, el cine, etc.

La formación de discursos razonados a partir de ciertas evidencias captadas por individuos capaces de transmitir dichos razonamientos y provocar experiencias comunes es el objetivo de una buena educación científica en la actualidad.

En España el decreto 1467/2007 establece como objetivo para los estudiantes de Bachillerato:

  • Conocer y valorar críticamente los temas contemporáneos y sus implicaciones históricas y los factores de su evolución.
  • Que se familiaricen con los aspectos de la naturaleza de la ciencia y el uso de los procedimientos científicos que se utilizan para abordar el conocimiento.
  • Afianzar el espíritu emprendedor con actitudes de creatividad, flexibilidad, iniciativa, trabajo en equipo.

Y en Inglaterra se establece como objetivo de la asignatura Science in Society que:

  • Los alumnos consiguen su calificación a partir de las evidencias que captan, las razones que dan y los argumentos que presentan".
  • Tanto si están a favor o en contra de un determinado asunto lo que intentamos es que busquen evidencias, las analicen y basen sus argumentos en ellas.[68]


La investigación científica genera nuevas evidencias en campos de "experiencia posible", frente a la experiencia cotidiana. Así se amplía el campo de la realidad conocida, el mundo. El conocimiento científico ayuda, por su parte, a fijar dichas evidencias como "verdades científicas" y decide si existen criterios suficientes para basar en ellas las creencias. Su éxito radica en que dichas creencias, por vía del éxito, teórico primero y, sobre todo, técnico-práctico después, se conviertan en "creencias socialmente admitidas como "verdades".

Cuando estas verdades constituyen realmente un "progreso" como dominio y explicación del mundo son incorporadas a la "tradición" y cultura y suponen un ahorro enorme en la construcción y el aprendizaje social; aun cuando en muchas ocasiones pueden actuar como prejuicios, sobre todo cuando se vinculan con el ejercicio de "el poder", no obstante son presupuestos culturales de indudable valor.

Véase también

Referencias

  1. Objeto que puede ser un ente material de naturaleza sensible (un perro, la mesa, un dolor, un color, un tamaño, una figura, un sonido etc.) o un ente imaginario de la imaginación (una alucinación y sus formas posibles) o un ente conceptual del entendimiento (el concepto de raíz cuadrada)
  2. véase proposición (lógica): proposición, enunciado y creencia
  3. La intuición sensible como unidad de objeto o suceso se produce cuando se destaca un algo como forma diferenciada respecto a un todo o campo, entendido éste como un ámbito de realidad, un entorno más amplio, medio ambiente cuando se refiere a seres vivos, en el que dicho algo adquiere unidad y significado sensible; más adelante ese algo sensible será «entendido» mediante un concepto
  4. Aristóteles:Metafísica, 982,b.11-32; http://acacia.pntic.mec.es/~falvar4/aristoteles.htm: "Grados de conocimiento"
  5. véase proposición (lógica). Nótese que, aun cuando la afirmación sea interna, como pensamiento, al formularse como enunciado en un lenguaje, adquiere un carácter público, comunicable y por tanto social y cultural; se constituye, además, como proposición con valor de verdad o falsedad.
  6. Nótese que no se afirma nada; solamente se establece una relación sintáctica entre una condición, como hipótesis, y su condicionado o consecuente siempre y cuando la condición sea verdadera. Si ésta no se cumple la afirmación sigue siendo "formalmente" verdadera y su verdad no depende de la verdad de su contenido sino de la forma en que está sintácticamente construida. Véase condición e implicación. El objeto de la evidencia en este caso es la forma lógica del enunciado no la verdad del contenido material. Tal es el caso de las evidencias lógico-matemáticas. Por eso se dice de ellas,Leibniz, que son ciencias formales, que no hablan del mundo sino que definen sistemas o mundos composibles
  7. Aunque ya en la antigüedad los sofistas y los escépticos habían puesto en cuestión la objetividad del conocimiento
  8. A partir de la demostración de la existencia de Dios como Ser Perfecto conforme al argumento ontológico, se niega la posibilidad del genio maligno que, pensó Descartes, nos podría hacer dudar incluso de las verdades formales lógico-matemáticas. Mucho menos Dios podría mantenernos en el engaño permanente respecto a la existencia de los objetos del mundo que percibimos por los sentidos, pues Dios como Ser Perfecto, no puede ser "vil y engañador" como presuponía Descartes habría de ser el "genio maligno"
  9. En tanto que son contenidos mentales
  10. Entendido como contenido extramental
  11. Problema esencial para el estatuto del conocimiento-saber y de la creencia, como veremos más adelante,
  12. ”En principio era la Acción” escribió Goethe, remedando el texto de San Juan: “En principio era el Logos”. San Juan 1,1
  13. Lo que viene a situar el Espíritu como Sujeto y lo material como una manifestación o desbordamiento de su actividad dialéctica, su contradicción, concebido el Todo como un proceso evolutivo hacia la manifestación plena de la Razón entendida como directiz del proceso del Todo Absoluto. Con esta visión simplista y general no se hace justicia a ningún idealismo, entre los que habría que incluir, al menos en cuanto al método del pesamiento, precisamente el materialismo marxista
  14. Frente a lo que tradicionalmente se ha considerado como alma, conciencia o espíritu, que consideraron conceptos que surgen bien de las creencias religiosas, de las falacias del lenguaje o del desconocimiento de las interrelaciónes posibles de la materia entendida ésta como el soporte de todo. Si en los principios de la ciencia griega los atomistas y en la Edad Moderna Descartes redujeron la Naturaleza material a una interacción meramente mecánica mecanicismo, el positivismo incluye las nuevas formas de interrelaciónes materiales; químicas, eléctricas, ondulatorias, gravitatorias, radioactivas....
  15. Los matemáticos estaban divididos entre intuicionistas y formalistas
  16. De la misma forma que la Edad Moderna supuso la unificación de los astros celestiales con los movimientos y cuerpos terrestres, el evolucionismo viene a unificar al hombre en relación con todos los demás seres de la naturaleza. El mismo concepto tradicional de vida, ligado a la idea de alma como principio de automovimiento, adquiere un sentido diferente al ser definida funcionalmente.
  17. "Pienso luego existo, de Descartes
  18. El ente como participio del verbo ser, cuyo referente es un horizonte infinito, el Ser, del que el ente toma su sentido. Coincide en esto con Nietzsche para quien los objetos ocultan la verdadera dimensión de la realidad: "la vida"
  19. Citado por Quesada, D. op.cit. p.289
  20. Véase El ser y el tiempo
  21. Véase Lógica empírica. La crisis de la ciencia
  22. Véase Lógica empírica
  23. Moulines, citando a Nelson Goodman. Op. cit. pag. 15
  24. Sobre evidencias formalizadas es muy interesante conocer el problema de Gettier. Teniendo en cuenta que la aplicación del concepto semántico de verdad, (Alfred Tarski), es metalingüístico, los creyentes de una secta pueden llegar a formalizar como verdaderas evidencias los hechos y razonamientos más disparatados.
  25. Con su personal estilo y forma de expresión Zubiri lo expresa claramente
    ...la evidencia es siempre y sólo algo mediado (en el sentido de que se produce en un "medio", en un contexto de interpretación; no a que necesite la utilización o "intermediación" de un "tertium quid" como "medio" para alcanzar un fin") y por tanto algo logrado; nunca es algo dado. Dadas lo son sólo las cosas reales, y son dadas en aprehensión primordial (Es decir, como realidad "de suyo"). La evidencia jamás es dada, sino medialmente lograda desde unas cosas aprehendidas primordialmente. La intelección lograda en mediación es, en cierto modo, un "esfuerzo", un esfuezo de intelección mediada. La evidencia es una exigencia de lo real, una exigencia videncial mediada de la cosa real actualizada en distancia. Y por esto, la evidencia nunca es un dato sino un logro. Este carácter no dado sino logrado y mediado de la evidencia es esencial. (Los paréntesis son comentarios añadidos. Sin subrayar en el original)
    Zubiri, X. Inteligencia y logos, p. 228
    Téngase en cuenta que un entorno cultural es un campo de realidad tan capaz de generar "realidades de suyo" como la realidad material, en cuanto campo de realidad material, las general materiales; pues lo cultural no es algo al margen del soporte material físico; lo mismo que la mente no está al margen del soporte material físico. Las formas de la belleza tienen un soporte indudable material como realidad de suyo que hacen posible la percepción de esa belleza como tal belleza real, pero la percepción como "evidencia" de esa belleza es fundamentalmente una "interpretación cultural" en un campo de realidad cultural
  26. Lo que Zubiri denomina libre construcción de la razón dado el carácter creacional de la misma como libertad para construir el contenido de la realidad profunda, que se manifiesta tanto en lo teórico de la ciencia como en el arte y la moral o la política. Expone el autor ejemplos de libre creación en la interpretación del "espacio" bajo el punto de vista de diversos "postulados geométricos", que dan lugar a diferentes "espacios". De la misma forma que la interpretación física del cosmos mantiene postulados diferentes desde la postulación de un "organismo vivo", hasta la interpretación matemático-mecanicista newtoniana y la matemático-cuántica actual.Inteligencia y Razón, p.127 y ss.
  27. Véanse las dificultades que afrontaron Aristarco de Samos, el miedo de Copérnico a publicar su obra, y los problemas que tuvieron que afrontar los copernicanos frente a la Inquisición. Curiosamente la fama histórica se ha fijado en los problemas de Galileo cuando en realidad quien fue quemado por la Inquisición fue Giordano Bruno
  28. Para comprender esta contradicción hay que considerar el principio de invariancia galileana, el principio de inercia y considerar la tierra con su atmósfera como un sistema inercial en el que se cumplen las leyes de Newton de la Física clásica
  29. La solución a esta contradicción ya la propusieron los astrónomos griegos. La distancia es tan enorme a las estrellas fijas que el ángulo de desviación de la visión tiende a 0º; y la sensibilidad de la vista humana no es capaz de apreciarlo.
  30. Sobre la distinción entre conocer y saber véase más adelante la sección: Conocer y saber. Bajo el punto de vista del "conocer por la experiencia", siempre tendremos la misma; el sol sale por allí y se pone por allá; si cae un cuerpo al suelo, aunque la tierra esté moviéndose tan rápido, cae sobre su vertical al punto de superficie plana; las estrellas fijas no se "mueven"
  31. Léase: experimentando. Palabra no registrada en el diccionario que pretende diferenciar un sentido propio para que no pueda confundirse con la acción de "experimentar" que denota también el sentido de aplicación del método científico de investigación. Aquí nos refereimos a la experiencia directa sin más y en tanto que ésta está sucediendo
  32. Véase afirmación
  33. La identificación entre término y concepto como significado hacía que la lógica fuera una lógica de términos en la silogística tradicional. La lógica, se decía, es la ciencia de las “segundas intenciones” (conceptos) aplicadas a las “primeras intenciones” (aprehensiones sensibles, la experiencia). La filosofía tradicional escolástica consideraba una "intención primera" o "simple aprehensión" del objeto conectada directamente a la realidad; así se garantiza que la "intención segunda", el concepto, como universal, hoy diríamos como "clase", tuviera un fundamento in re (fundamento en lo real). Zubiri, en una interpretación actualizada de la terminología y espíritu escolástico, hace una muy extensa y detallada exposición de todo este proceso en los tres libros citados en la bibliogafía. Parte de una primera aprehensión meramente sensible, como estímulo, como aprehensión de realidad de suyo, y una aprehensión de realidad, también sensible, pero campal en la que se distingue esto de lo otro dentro de un mismo campo de realidad. Sigue un momento de intelección sentiente, que prepara definitivamente el proceso hacia la intelección donde se distingue en un mismo acto intencional las notas del esto y el cómo se dan las notas del "esto". El "cómo" resulta un ficto. No se finge la realidad, se finge que la realidad sea así. Se distingue la realidad de la cosa, con lo que la cosa "es en realidad". Tal momento Zubiri lo identifica con el fantasma clásico, como "simple aprehensión". La cosa, "desrealizada" en un "Esto" y un "cómo", ahora es inteligida como "ser en realidad" mediante las notas que le hacen ser "tal". Para Zubiri el concepto no es algo primariamente lógico, sino algo real.
    No es "concepto de realidad, sino "realidad en concepto
    Zubiri.Inteligencia y logos, pág.101
    Hoy día la ciencia (biológica, lingüística y la física) nos sitúa en una explicación más cercana al escolasticismo que al concepto de "representación" del empirismo y del racionalismo; pero es indudable el progreso que ha supuesto en la reflexión crítica y científica el planteamiento moderno de Descartes y su "duda metódica" y la consideración del "mundo como representación" (Schopenhauer). ¿Cómo podríamos de otro modo conceder realidad a conceptos tales como: "Si... entonces...", la condición del que hoy día derivamos el concepto de causa; y en general los conceptos que representan las conjunciones y preposiciones?
  34. Para una consideración del proceso evolutivo desde lo físico, véase posible, (Lo posible en la ciencia actual), con especial referencia a BOHM, D. (1992). La totalidad y el orden implicado. BARCELONA. EDITORIAL KAIROS.
  35. Siguiendo el modelo matemático se entiende como campo de realidad un ámbito que mantiene una cierta estructura que define unas posibles relaciones y funciones entre los elementos que la forman, constituyendo una unidad como sistema
  36. como una "unidad que ocurre" dentro del proceso general en un campo de realidad. Por ejemplo la existencia de nubes junto con una variación de la presión y presencia de viento en un momento determinado los animales lo perciben perfectamente como una "unidad de signficado" y responden a ello; el hombre, además de eso, añade el elemento cultural de la designación por el lenguaje como "tormenta" que le permite identificar esa realidad como "aprehensión de realidad" en un concepto. Probablemente algunos animales superiores lleguen a tener conceptos aunque no palabras de lenguaje
  37. como algo que tiene identidad como una unidad propia estable y separable del resto: esta piedra, este árbol, este animal etc.
  38. En el proceso evolutivo de la Naturaleza esto sólo es posible cuando se construyen los sistemas neuronales complejos a partir de los animales superiores y sobre todo en el hombre
  39. Literariamente Almudena Grandes lo expresa muy bien en boca de un profesor e investigador físico.
    El todo puede ser mayor, menor o igual que la suma de las partes, todo depende de la interacción que se establezca entre estas últimas. Pensad bien en lo que acabo de decir porque ésta es una frase muy importante, y lo es en sí misma y porque desemboca en esta otra, sólo podemos afirmar con certeza que el todo es igual a la suma de las partes cuando las partes se ignoran entre sí.
    Almudena Grandes. El corazón Helado. pag. 123 y 143-144. Tusquets editores, Barcelona. 2008
  40. El conocimiento y el querer tradicionalmente se entendía como función de una facultad de "entender" (entendimiento) y otra de "decidir" (voluntad), unificadas en un concepto como pensamiento, que por considerarse "inmaterial" postulaba un alma principio de vida en los seres inferiores y de espíritu e inmortalidad en el hombre. Hoy se interpreta todo ello unitariamente bajo el concepto de mente y la respuesta como pensamiento no diversifica el conocimiento y el querer, considerando una única respuesta cognitiva.
  41. El peculiar modo existencialista de la existencia humana, tanto en lo teórico en la formación de "nuevas evidencias científicas", como en el establecimiento de "nuevas formas de valores morales" o "nuevas formas de expresión artísticas" incluso "nuevas formas de "vivencias sociales", en definitiva la capacidad humana de "ir más allá"
  42. De ahí que el intentum no tiene carácter intencional sino "físico". En primer lugar la intencionalidad misma no es algo puramente intencional sino físico. Es a mi modo de ver un acto físico de la inteligencia, es la física referencia a lo inteligido, y es también y sobre todo el carácter estrictamente físico del acto de intelección: es la física misma de la intelección. Algo así como la virtud. La virtud no es un mero valor al que me determino a ir, sino que es el carácter físico del estar en este valor, o de haberlo incorporado a mi fisica realidad. No es un acto de volutad que acepta un valor como objeto, sino que es un carácter físico de este aceptar mismo, un afectar valioso en sí mismo en cuanto aceptación. La virtud es la "física moral"
    Zubiri, X. Inteligencia y logos. pg. 70
  43. La realidad se nos hace comprensible necesariamente en un "campo de realidad". El intento de la ciencia física de llegar al conocimiento experimental de las partículas elementales ha exigido completar sus nociones de partículas elementales experimentales con un espacio-tiempo imaginario y sus anti-partículas de anti-materia;( Véase Hawking, S. Historia del tiempo, 1989, Barcelona, Ed. Crítica).En ese sentido las cargas positivas encuentran su "significado" respecto a las cargas negativas en un campo eléctrico, y viceversa; de la misma forma que el agua como alimento y la planta como necesidad encuentran su sentido mutuo en un campo de mutua referencia
  44. No se trata de que tengan esquimales y europeos experiencias, percepciones, significados y conceptos y valoraciones diferentes, es que las configuraciones funcionales de un sistema, en gran parte común (mapa genético), adquieren formas diferentes (engramas y redes neuronales) a partir de interacciones físicas, adaptaciones biológicas y fisiológicas que configuran estructuras del sistema nervioso (cerebro), pues los "campos de realidad" en los que se desarrollan tales interacciones, adaptaciones y percepciones son diferentes aun dentro de la unidad biológica y genética e histórica y cultural común de la especie humana.
  45. Umberto Eco describe el proceso semiótico de formación de un símbolo cultural y lingüístico a partir de la intuición de unos objetos reales, unos caballos montados por unos humanos estrambóticos, los españoles, al ser conocidos por primera vez por los indios quienes a su vez tienen que transmitir, semióticamente, lo que han visto a Moctezuma, teniendo en cuenta que en su cultura y lengua no han visto jamás nada semejante. Op. cit. p. 150 y ss.
  46. Seguimos en esto la tesis de Daniel Quesada op. Cit. Véase Lenguaje formalizado
  47. ”Conozco a Antonio”. “Conozco China”. A las personas y a las naciones no se las “saben”. En cambio “sé montar en bicicleta”. “Sé la lección”, "Sé por qué funciona un motor". En algunos casos esa diferencia tiene sentido: "Conozco el teorema de Pitágoras" versus "Sé el teorema de Pitágoras". En otros muchos casos son intercambiables el conocer y el saber y la RAE tampoco los define de un modo plenamente diferenciado, porque el uso, aun cuando establece diferencias, no son lo suficientemente esclarecedoras.
  48. No en el sentido de lógica formal pero sí relacionado fundamentalmente y en el fondo con la lógica; no de forma consciente, es más, generalmente de manera inconsciente. Ya Platón hacía decir a Teetetos:
    ... la opinión verdadera acompañada de razón es ciencia, pero desprovista de razón está fuera de toda ciencia. Es decir, que las cosas ajenas a la razón no pueden ser objeto de ciencia
    Platón, Teeteto
    Y un poco más adelante reconoce que los elementos simples son por ello "irracionales", puesto que no se puede dar razón de ellos.
  49. Ortega los expresa claramente:
    Las ideas se tienen; en las creencias se está
    Ortega y Gasset, J. Ideas y creencias
    .Zubiri lo expresa así:
    Pero la verdad es que la mayoría de los conceptos, sobre todo de los conceptos científicos, no son meramente abstraídos sino que están contruidos por la propia inteligencia.
    Zubiri. Inteligencia y logos, pág. 104
    . Finalmente la intelección de realidad, como logos, se ve completado con la intelección de lo que algo es en la realidad, es decir en su relación con el todo, la intelección como razón. Zubiri. Inteligencia y Razón. Asimismo, mediante la distinción entre "nesciencia" (ignorancia absoluta) y la verdadera "ignorancia" nos dice:
    Precisamente porque la ignorancia es un modo de intelección afirmativa, el hombre tiene que ir aprendiendo a ignorar. Sólo así puede crear nuevas simples aprehensiones que en su hora pueden conducir desde la ignorancia a otros modos de intelección afirmativa
    Zubiri, Inteligencia y logo, pág.187
    Lo que nos viene a recordar a aquel famoso pasaje de Aristóteles en referencia a la admiración y el reconocimiento de la ignorancia como fuente de la investigación hacia el conocimiento. Aristóteles, Metafísica, 982,b.11-32
  50. El Evolucionismo como hecho científico difícilmente es rebatible hoy día, pero la explicación religiosa siempre podrá mantener una creencia explicativa en un "Diseño Inteligente" que nos remita a Dios
  51. Interacción primaria en un campo de realidad, como estímulo y respuesta
  52. "Cuénteme un cuento" de Vidal Beneyto: Enlaces externos
  53. Citado por Quesada, op. cit. p. 35
  54. Una forma de explicación de este proceso y su ligazón con el lenguaje en: Delaflor, M. (1997): El lenguaje y la percepción de la realidad: la extensión intensional
  55. quedándose únicamente en un referente como “termino ad quem”. Eco. Kant y el ornitorrinco. P.21 y ss.
  56. Zubiri por eso considera el carácter intencional del conocimiento en una doble dirección:
    Es lo único que usualmente se ha solido considerar: en el concepto clásico de intención, se considera tan sólo el que la intención "intiende" su término, un término que por esto suele llamarse intencional. Pero pienso que esto no es suficiente. Es que se puede y debe considerar la intención misma no sólo como "yendo hacia" sino también como "partiendo desde". Y entonces la intención es expectación. Expectación e intencionalidad, pues, son tan sólo dos aspectos intrínsecamente "unos" de un solo movimiento intelectivo, el cual es por tanto "intención expectante" o "expectación intencional". De lo cual resulta que el movimiento intelectivo en que inteligimos lo que la cosa ya aprehendida como real es en realidad es, repito, expectación intencional o intención expectante.(Sin subrayar en el original)
    Zubiri, op. cit. pág.174
  57. Nuevamente es en Peirce donde encontramos las ideas más sugestivas sobre la formación de los contenidos. Sus categorías de primeridad, secundidad y terceridad definen las modalidades de conocimiento del mundo que, al propio tiempo, son los procedimientos por los que el mundo se interpreta a sí mismo. La teoría semiótica de Peirce clarifica muchos de los problemas de la percepción y de la forma que las percepciones se organizan en forma de conocimiento. De la misma forma que existen tres categorías de conocimiento, existen tres tipos de signos correspondientes a la naturaleza, al individuo y a la sociedad/cultura. Esta triple triada nos da la siguiente organización de los tipos de signos: (Se omite imagen) los signos de la naturaleza (cualisigno, sinsigno y legisigno) están en el origen de los signos del individuo (icono, índice y símbolo) que a su vez son socializados como signos compartidos por la comunidad (rema, dicente y argumento). El signo más elemental es el cualisigno (pura posibilidad lógica) que puede interpretarse como signo del ser (como rema) y como similaridad (como icono). En un nivel parejo se halla el sinsigno (existencia real) que se interpreta como existencia efectiva (dicente) y como objeto real (icono). El legisigno representa el signo convencional (el más importante, ley de la naturaleza) que se interpreta como norma (argumento) y como precepto de la naturaleza (símbolo)
  58. Véase ¿Es empírica la lógica?
  59. Es decir las "simples aprehensiones" escolásticas o "primera intención", anterior incluso a cualquier posibilidad de afirmación cognitiva. Peirce lo considera como carácter cualitativo primario de la experiencia, por eso lo denomina «firstness», o "primariedad"
  60. La conducta de los patitos es acertada como creencia (reacción, adaptación y conocimiento) en que lo primero que perciban en movimiento es algo que les "llama", les interesa y lo necesitan. De la misma forma que la raíz crece hacia el agua y las ramas hacia la luz. Tan verdad es que "los patitos siguen a su mamá", como que "siguen aquello que primero perciban en movimiento", porque ellos "necesitan" a su "mamá pata" y la evolución del sistema (sobre todo en lo referente al sistema nervioso) que les constituye como patitos les orienta intencionalmente hacia esa conducta porque esa respuesta ha demostrado a lo largo de la evolución filogenética de su especie que es exitosa respecto a su necesidad. Pero la explicación de Lorentz es más de la realidad científica y explica más contenido que la mera percepción de que los patitos siguen a su mamá. De la misma forma la raíz está constituida en función del agua, como las ramas y las hojas en función de la luz. Por lo mismo el sistema humano (sobre todo en lo relativo al cerebro) está constituido en función de conocer y explicar y explicarse su propia interacción dentro de su entorno; en el caso de los hombres esta interacción es fundamentalmente cultural, pues es a través del lenguaje como solemos interpretar nuestra relación con el mundo
  61. Véase explicación
  62. La doctrina del punto de vista, según Ortega
  63. Podría parecer que la búsqueda de novedad debería ser el atributo cardinal de nuestra especie inquieta, pero no es así. Los humanos tienden a ser conservadores y se mueven hacia lo familiar...../..... porque los humanos, al menos los humanos adultos, se guían por el concomiento previamente acumulado en mucha mayor medida que cualquier otra especie. Para decirlo de otra forma, la razón entre el descubrimiento de novo y el cuerpo de conocimiento previamente acumulado es relativamente baja en los humanos adultos si sse compara con otras especies. Esto se debe a que ninguna otra especie tiene los mecanismos para almacenar y transmitir el conocimiento colectivo acumulado durante muchas generaciones en dispositivos culturales externos: libros, películas y similares. Por consiguiente, nuestro sesgo hacia lo familiar tiene una función adaptativa. Por el contrario, la asimilación de conocimiento previamente acumulado en un mono está limitada a la imitación del comportamiento de otros monos. En general, un animaljoven está embarcado en un viaje cognitivo, y descubre su mundo por sí mismo.
    Goldberg. E. op. cit. pag.114-115
  64. Es lo que Rorty llama "léxico último", en el que la filosofía y las ideologías, cuando pretenden ser el referente último de la "verdad" se convierten en ideologías y totalitarismos; G. Harman lo describe como explicación feroz. Ámbitos diferenciados como "esferas" o "burbujas" en las que el individuo coexiste en comunidades que conforman su "estar-en-el-mundo", según Sloterdijk. Véase pradigma.
  65. Las cosas están ahí, con supresencia invasiva, no creo que haya una cultura que pueda inducir a percibir los perros como bípedos o plumados, y éste es un vínculo fortísimo. Por lo demás, los significados se deshilan, se disocian, se reorganizan. Incluso a propósito de las propiedades denominadas "disposicionales" tenemos una serie de razones para dudar de si la proposición el azúcar es soluble (sea cual sea la lengua en la que se exprese) es la misma cuando se expresa en América Latina (con referencia al azúcar moreno de caña) o en Europa (con referencia al azúcar blanco de remolacha). Esta "solubilidad" lleva tiempos diferentes. La misma negociabilidad, como nos ha mostrado la historia del ornitorrinco, regula la construcción de los paradigmas científicos, aunque en ese caso la reestructuración de los directorios lleva más tiempo, y se negocia según criterios rigurosos y no salvajes. (cursivas en el original)
    Eco, U. Kant y el ornitorrinco. p. 312-313.
  66. El cerebro mantiene estructuras que activan determinados modos de conceptuar y valorar una evidencia perceptiva en orden a una determinada respuesta según un contexto. Estructuras que tienen, en algunos casos, un origen o sentido social. Véase El País, 20 de agosto de 2008. Viaje a las fronteras de la ciencia. Entrevista a Álvaro Pascual-Leone, por Milagros Pérez Oliva.
  67. Muy interesante en este respecto la lectura del libro “Interpretación y sobreinterpretación” citado en la bibliografía, sobre todo la respuesta final de Umberto Eco, a modo de conclusión.
  68. Citado en Revista MUFACE

Bibliografía

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